El sarampión no es juego
Antes de las vacunas, casi todos los niños contraían sarampión antes de los 15 años. Provocaba brotes masivos y dejaba complicaciones graves como ceguera, encefalitis (inflamación del cerebro), neumonía severa y diarrea intensa. Pero gracias a las vacunas podemos estar protegidos.
El sarampión no es juego

